Con este
kriya hemos practicado las cerraduras o Bandhas. Los Bandhas son
contracciones intencionadas de los músculos cuyo objetivo es reenviar la
corriente de energía a través del cuerpo. Aparte del Jalandhara Bandha
(cerradura del cuello) que practicamos en cada clase llevando nuestra
barbilla hacia adentro, hemos practicado intensamente el Mula Bandha
(cerradura de raiz). Este último consiste en contraer los genitales, el
ano y el bajo abdomen. Se practica suspendiendo la respiración fuera o
dentro.
Como seres humanos tenemos ciertos instintos como los animales, pero
también tenemos la habilidad para dirigir, modificar y darle sentido a
la expresión de estos instintos. Los tres primeros chakras (situados en
los órganos genitales, recto y plexo solar) representan, en la mayoría,
la expresión de estos instintos. Algunos patrones mentales pueden ser
mejorados a través de trabajarlos por medio del sistema nervioso y las
glándulas. Equilibrando la energía abajo puede afectar positivamente la
manera de como pensamos. Los efectos serán más inmediatos si
concentramos y meditamos mientras hacemos los ejercicios.

1. Siéntate en Postura Fácil, las plantas de los pies juntos. Coge los
pies con las manos y empieza a hacer flexiones con la columna vertebral.
Inhala adelante y exhala atrás. Mantén la cabeza recta y continúa
rítmicamente coordinando el movimiento con la respiración. Sigue durante
1-3 minutos.
Aumenta la movilidad del sacro y las lumbares. Estimula la energía creativa.

2. Túmbate boca abajo, pon las manos debajo de los hombros y
gradualmente sube en Postura de Cobra. Inhala y levanta las caderas
hacia arriba formando la posición de una tabla, exhala y bájate en
postura de cobra. Mantén un ritmo continuo y sigue durante 1-3 minutos.
Después inhala y retén la respiración en postura de cobra aplicando Mula
Bandha. Exhala y relájate.
Fortalece la columna inferior, equilibra los tres primeros chakras.

3. Postura de Cuervo. Abraza las rodillas con los brazos, mantén la
espalda recta, los talones tocando el suelo, las manos en cerradura de
Venus (cruzando todos los dedos). Puedes calzar tus talones con la ayuda
de una manta o cojín para que te sea más fácil mantener la postura.
Empieza respiración de fuego y continúa durante 1-3 minutos. Recuerda
mantener el pecho abierto y la columna estirada.
Aumenta la circulación de la zona pélvica moviendo la energía de los chakras inferiores hacia arriba.

4. Túmbate boca arriba, inhala y levanta ambas piernas a 90 grados,
exhala y bájalas. Respira con fuerza, mantén el ritmo y las piernas
rectas. Sigue durante 1-3 minutos. Si te duelen las lumbares mientras
haces el ejercicio apoya tus manos por debajo de los glúteos. Al
terminar, inhala con las piernas arriba y retén brevemente, exhala y
baja las piernas lentamente.
Fortalece el abdomen, equilibra Prana y Apana y el Tercer Chakra.

5. Túmbate boca abajo. Coloca las manos detrás de la espalda en
cerradura de Venus. Inhala y levanta hacia arriba, como puedas, las
piernas, las manos y el tronco. Empieza respiración de fuego y sigue
durante 1-3 minutos.
Abre el plexo solar estimulando el Tercer Chakra y el sistema nervioso simpático.

6. Relájate en Postura Savasana, estirado sobre la espalda, durante 1-3
minutos. Luego trae las rodillas al pecho cogiéndolas con los brazos.
Levanta tu cabeza hasta que la nariz queda colocada entre las rodillas.
Mantén la postura y empieza a balancearte hacia delante y hacia atrás.
El movimiento incorpora toda la columna. Sigue durante 1 minuto.
El ejercicio sirve para relajar la espalda dejando que los efectos de los ejercicios anteriores reparten por todo el cuerpo.

7. Postura de Vela (Sarvangasana). Mantén el cuerpo recto apoyando la
espalda con las manos. Intenta formar una línea recta desde los hombros
hasta los pies. Empieza respiración de fuego y continúa durante 1-3
minutos. Recuerda no mover el cuello en esta portura ni en la siguiente.
Luego baja las piernas en Postura de Arado (Halasana). Continúa
respiración de fuego durante 1-2 minutos más. Los brazos están estirados
en dirección contraria a las piernas. Si no llegas con los pies al
suelo mantén las manos en la espalda. Después, inhala, levanta las
piernas hacia arriba (postura de vela), exhala y baja lentamente,
primero la columna vertebral y luego las piernas.
Abre el pasaje de los chakras y cerraduras superiores facilitando
que la energía (Kundalini) fluya a los centros superiores. Estimula las
glándulas tiroides y paratiroides.

8. Siéntate sobre los talones, luego ábrelos y las rodillas sentándote
en Postura de Celibato. Estira los brazos hacia arriba formando la
postura para Sat Kriya. Canta Sat y concéntrate en el punto del ombligo,
Nam y deja que sube la energía a la coronilla. Continúa durante 3
minutos. Para más información
haz click aquí.
Sat Kriya libera la energía de los chakras inferiores a los chakras
superiores, y afecta positivamente el sistema nervioso y las glándulas.

9. Relájate completamente sobre la espalda. 3-10 minutos.
Fuente: Shakta Kaur Khalsa, Kundalini Yoga