Casi todas las personas conoces en yoga por sus posturas, que también se conocen como asanas de yoga.
Las posturas son un elemento esencial en
el Hatha Yoga, que es el yoga que canaliza la energía kundalini.
Dependiendo
del estilo de Hatha Yoga, varían tanto las posturas como el enfoque.
Por lo general, en una clase de yoga se realizan una serie de posturas
de yoga en una secuencia.
Los
instructores de yoga pueden determinar con qué asanas pueden formar una
clase y dependiendo del propósito de la clase, se eligen una u otras
para crear una secuencia.
Una
secuencia adecuada comienza con posturas de calentamiento, seguidas de
las posturas que se han seleccionado dependiendo de la intención de la
clase, y se finaliza con unas posturas más relajantes.
Usualmente
una clase de yoga termina con la Savasana, una postura que nos ayuda a
relajarnos
profundamente.
Si no existe un equilibrio entre el Yin y el
Yan, además de cierta conciencia al realizar las diferentes posturas de
yoga, las secuencias son más similares a la rutina de un gimnasio
Las
posturas de Yoga varían dependiendo de la rama que se practique. Por
ejemplo, las posturas de yoga en el Saludo al Sol de Anusara Yoga (un
estilo de Hatha Yoga) son diferentes al Ashtanga Yoga. El Anusara Yoga
se enfoca mucho en principios de alineamiento durante el Saludo al Sol.
Suelen ser movimientos más lentos y se profundiza en la intensidad de
cada postura. En el Ashtanga yoga la secuencia del Saludo al Sol es más
rápida y no se enfoca tanto en el alineamiento.
Para
personas que nunca han practicado el Hatha Yoga, las posturas de yoga
les parecerán más similares a la gimnasia o a cualquier otro tipo de
deporte. Por esta razón a veces simplemente se clasifica el Yoga como
otro tipo de deporte.
Una
postura en yoga emplea el ejercicio de Vinyas, Bandha, Pranayama y
Drishti para convertirse en una asana de Yoga. Estos son elementos y
técnicas que aumentan la conciencia del momento. Al practicar las
posturas de yoga partiendo de estos elementos, comenzamos a conocer
nuestros límites y a ser más conscientes de nuestros hábitos. Si te
encuentras con una resistencia física durante una postura de yoga es
señal de que hay algún patrón emocional de fondo, que puedes liberar
mediante la práctica.
Existen
muchas posturas que funcionan para comprender las complejas y sutiles
características de nuestro sistema neuromuscular. Las posturas deben
enfocarse en el propósito de un asana (alineación corporal correcta,
fluidez de vinyasa, sutileza de bandha, ritmo de pranayama y la atención
mediante drishti).
Hay
dos niveles de asanas. El primer nivel es activo, correctivo, gradual y
se aplica específicamente a cada persona. El segundo nivel es
pasivo-nutritivo, integrador y su aplicación es universal. En ellos, las
técnicas de bandha y pranayama son esenciales.
El
primer nivel es crucial para el proceso de relajación y es una
condición imperativa para el segundo. El drishti es importante en ambos
niveles.
Si
la postura de yoga se convierte en Asanas de Yoga tendremos la
oportunidad de alcanzar la liberación emocional.
La repetición constante
es muy importante para lograr liberarse de patrones viejos.